Y desde lejos te sigo viendo,
aunque mis ojos estén dormidos,
quiero bañarme en los tuyos,
secarme con tus caricias,
y calentarme con tu alma.
Beber, y beber,
de tus labios de miel...
deseando que estés,
al lado de tu esclavo fiel .
Ven y cúrame de mi soledad,
has que todo vuelva a ser normal,
libérame de esta prisión de deseo,
y deja sembrarlo en tu vientre.
Deja escabullirme en tu piel,
que con el sonido de tu corazón,
encontrar mi paz interior,
y que el alcohol de tus besos,
nos embriague de pasión.

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